Experiencias San Sebastián

Participantes

De 2 a 7 persona/s

Precio

2 personas: 455€

Persona extra: +155€

Child (10-17): +85€

Menores de 10: gratis

Para grupos mayores de 6 personas contacta con nosotros

Duración

6h

INCLUYE

Guía profesional, barco y menú tradicional

HORARIO

9:00 h

LUGARES

Pasaia y San Sebastian

Pesca sostenible y Sociedad Gastronómica

Sube a bordo en el mismo puerto en el que embarcó el Marqués de La Fayette para luchar en la Guerra de la Independencia. Nuestro cometido es menos ambicioso: conocer el litoral y la fauna marina vasca y, de paso, pescar algo que comeremos en una sociedad gastronómica de San Sebastián. ¿Hay algo más auténtico que eso? No lo creemos. Bueno, sí lo hay: comer una Gilda (¿qué demonios es una Gilda?) con un vaso de sidra mientras el viento del Cantábrico te golpea en la cara.

Todo comienza en Pasaia, el pueblo que rodea el principal puerto de Gipuzkoa. Nos acercaremos hasta allí en furgoneta, en apenas 15 minutos desde San Sebastián. Pasaia es muchas cosas. De entrada son tres pueblos Pasajes San Juan (Pasai Donibane), Pasajes San Pedro (Pasai San Pedro) y Pasajes Ancho (Pasai Antxo), cada uno con su propia personalidad. Pasaia lleva más de cuatro siglos siendo un puerto de referencia en Europa y son pocos los marinos que no conocen el espectacular fiordo (una especie de pasillo marino) que tienen que atravesar los grandes buques para llegar al puerto industrial.

La escuela del pescador

Iñaki será el capitán que nos acogerá en su pequeña embarcación. Iñaki es un tipo encantador y divertido, aparte de un experimentado marinero, un amante de la fauna marina y un pescador concienciado. El capitán nos explicará la magia de la ‘slow fishing’, las técnicas locales para capturar pescado o calamares y nos explicará cuáles son las especies que más éxito tienen en la gastronomía local. El pescado fresco es uno de los pilares de la famosa gastronomía vasca, especies como el rodaballo, besugo o la antxoa son veneradas y preparadas con un respeto máximo: fuego, aceite, acaso algo de ajo y buena mano para sacar lo mejor de cada producto.

Verde, salado y picante

Navegar es cansado. Pescar, también. La mar os abrirá el apetito tanto que tomaremos un picnic marinero: un pintxo llamado Gilda a base de antxoa en salazón, una aceituna y una guindilla verde, acompañado de un buen vaso de sidra. El pintxo fue bautizado así porque es “verde, salada y un poco picante” como el papel de Rita Hayworth en la famosa película (en los años 50 en España se pensaba que Gilda (1947) era una película subida de tono).

Avistando Ulía

Una vez calmado el apetito pondremos rumbo a San Sebastián, navegaremos paralelamente al monte Ulia (¿quieres patearlo? ¡Tenemos una ruta que lo recorre!) para contemplar sus calas, las formaciones rocosas, las legiones de gaviotas que planean sobre los acantilados para llegar, finalmente, hasta la afortunada San Sebastián.

Sidra vs escorbuto

Durante el trayecto os hablaremos de la cultura marítima de los vascos, os contaremos historias de piratas, de pescadores que cruzaban el océano Atlántico para capturar ballenas y bacalao, de la reputada fortaleza de los marineros vascos (eran capaces de pasar meses en alta mar sin contraer escorbuto ¿por qué? Porque la sidra que llevaban a bordo les proveía de Vitamina C) y de mil historias más.

Foodie’s Club

Desembarcaremos en San Sebastián y daremos un breve paseo por su parte vieja de camino a una sociedad gastronómica. ¿Qué es una sociedad gastronómica? Muy sencillo: un lugar con una cocina profesional y amplios comedores en la que los vascos amantes de la cocina (y que no son cocineros profesionales) se han reunido durante décadas para comer, beber, hablar, cantar y un muy largo etcétera. A cualquier hora y en cualquier día. Aunque las sociedades gastronómicas son clubes privados, te brindamos la posibilidad de participar en este acontecimiento cultural local para que comas (si puedes), bebas (si puedes), cantes (eso es fácil) o rías (eso también) como un vasco. La idea es preparar en la sociedad el pescado capturado por la mañana (cuando decimos que a los vascos nos gusta el pescado fresco es porque, REALMENTE, nos gusta el pescado fresco) y disfrutar de todo el proceso: limpiarlo, prepararlo, cocinarlo y, por supuesto, comerlo con una buena bebida. Si después de esta experiencia no te dan el pasaporte vasco, no sabemos qué más hacer. ;-)

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